2026: el año de la reactivación inteligente para Quito y el Ecuador

Introducción: un punto de inflexión para Quito y el país

El 2026 inicia con una realidad clara: Ecuador enfrenta desafíos estructurales profundos, pero al mismo tiempo se abre una oportunidad histórica de reactivación económica, especialmente para Quito. Nos encontramos en un punto de inflexión donde las decisiones técnicas, la articulación público-privada y la capacidad de ejecución marcarán el rumbo del año.

Hoy existe un elemento que no veíamos desde hace mucho tiempo:
un diálogo público-privado más abierto, más maduro y consciente de la urgencia nacional.
Ese diálogo es la base para proyectar un 2026 con mejores condiciones para quienes trabajan, emprenden, invierten y creen en el futuro de la ciudad.


Soy optimista.
No porque los problemas hayan desaparecido, sino porque hoy observamos señales que no se veían en años

Mónica Heller

Quito necesita moverse: actividad económica, empleo y ejecución real

Si aspiramos a un 2026 distinto, debemos partir de una premisa fundamental:
una ciudad estancada no genera bienestar; una ciudad activa transforma vidas.

Quito necesita dinamismo económico, proyectos ejecutados, presupuestos convertidos en obras, espacios urbanos reactivados y decisiones que generen confianza. La reactivación no puede quedarse en anuncios; debe verse en la calle, en el empleo y en la actividad productiva.

Desde el sector empresarial, mi expectativa y compromiso es que este año veamos:

  • Una ciudad más activa y segura, con espacios vivos y ocupados por la ciudadanía.
  • Un tejido productivo fortalecido, con oportunidades reales para emprendedores, comercios y empresas.
  • Mayor ejecución presupuestaria, con resultados tangibles.
  • Generación de empleo sostenible, impulsada por inversiones que se concreten.
  • Una visión integral de ciudad, que beneficie al conjunto de los quiteños y no solo a sectores aislados.

La pregunta que debe guiar toda política pública es clara:
¿Quito estará mejor al finalizar el 2026?
Esa es la verdadera medida del éxito.


El rol del sector productivo en la reactivación económica

Desde la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) hemos sido enfáticos:
el sector productivo no es solo un actor económico, sino un actor social, técnico y estratégico para el desarrollo del país.

Algunos datos lo confirman:

Para que el 2026 sea un año de reactivación real, el país necesita:

  • Un marco regulatorio moderno y flexible.
  • Estabilidad jurídica que incentive la inversión.
  • Reformas laborales que promuevan empleo formal.
  • Simplificación efectiva de trámites.
  • Una estrategia clara de internacionalización y competitividad.

Pero, sobre todo, se requiere coherencia y corresponsabilidad entre el sector público y el privado.


Señales positivas: por qué hay razones para el optimismo en 2026

He manifestado en distintos espacios una convicción clara: soy optimista.
No porque los problemas hayan desaparecido, sino porque hoy observamos señales que no se veían en años:

  • Mayor apertura al diálogo técnico.
  • Discusión de una agenda laboral más realista.
  • Reconocimiento de la urgencia de atraer inversión y recuperar competitividad.
  • Una ciudad que empieza a asumir con seriedad la reactivación económica de Quito.

Si estas conversaciones se traducen en políticas públicas sostenidas, el 2026 puede marcar un antes y un después.


El compromiso de la Cámara de Comercio de Quito

Desde la CCQ, una de nuestras principales responsabilidades es analizar la evolución económica de la ciudad, anticipar escenarios y aportar con datos para la toma de decisiones.

Durante este año, continuaremos el seguimiento técnico de:

  • Actividad comercial por zonas.
  • Niveles de empleo y formalidad.
  • Inversión privada y comportamiento empresarial.
  • Ejecución presupuestaria municipal.
  • Reactivación de espacios estratégicos como La Mariscal y la Plaza Foch.

La reactivación económica no es un discurso:
es trabajo técnico, constante y estructurado.


Mensaje final: una oportunidad que no se puede desaprovechar

Quito puede volver a ser una ciudad vibrante y competitiva.
Ecuador puede recuperar inversión, empleo y confianza.

Para lograrlo, se necesitan tres elementos esenciales:
diálogo, ejecución y corresponsabilidad.

El 2026 puede ser el año en que la ciudad se levante con más fuerza.
Depende de todos —Estado, empresas, academia, cooperación y ciudadanía— convertir este momento en un verdadero punto de partida.

Desde la Cámara de Comercio de Quito, seguiremos trabajando con visión, carácter y la convicción de que un país mejor sí es posible.